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Carrito de la compra con carteles de números E de aditivos alimentarios sobre fondo azul

Aditivos alimentarios: qué son los números E y tipos

14 de septiembre, 2026

Le das la vuelta al paquete de galletas y ahí está: una lista de aditivos alimentarios identificados con una E y un número -E-330, E-322, E-160a- que no te dicen nada. ¿Son seguros? ¿Debería preocuparte que estén en gran parte de los alimentos que comes?

La respuesta corta es que no todos son iguales, y que «artificial» no significa «peligroso» ni «natural» significa «inofensivo». Te explicamos qué son los aditivos alimentarios, cómo funciona el sistema de números E, qué tipos existen y qué dice la normativa sobre su uso.

¿Qué son los aditivos alimentarios?

Los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden a alimentos con una función tecnológica concreta. Como señala la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), un aditivo alimentario no se añade por su valor nutritivo, sino para cumplir una función: alargar la conservación, mejorar la textura, mantener el color o aportar sabor. En la práctica, un aditivo alimentario puede cumplir una o varias de estas funciones:

  • Conservar el alimento y alargar su vida útil, evitando riesgos microbiológicos.
  • Mejorar la textura, la consistencia o evitar que los ingredientes se separen.
  • Mantener o realzar el color y el aspecto.
  • Aportar o potenciar el sabor, o edulcorar sin azúcar.
  • Proteger frente a la oxidación, para que las grasas no se pongan rancias.

En la Unión Europea, como veremos a continuación, solo pueden usarse aquellos aditivos alimentarios que han sido evaluados y autorizados, y que aparecen en la etiqueta con su nombre o número E.

¿Qué son los números E y cómo funciona el sistema?

La E indica que el aditivo alimentario ha pasado los controles de seguridad comunitarios. La Comisión Europea autoriza cada aditivo tras la evaluación científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), y todo el sistema se recoge en el Reglamento (CE) nº 1333/2008.

Cada número E indica, además, a qué familia pertenece el aditivo según su función:

RangoTipo de aditivo
E-100 a E-199Colorantes alimentarios
E-200 a E-299Conservantes alimentarios
E-300 a E-399Antioxidantes y reguladores de acidez
E-400 a E-499Estabilizantes, emulgentes, espesantes y gelificantes
E-500 a E-599Reguladores de acidez y antiaglomerantes
E-600 a E-699Potenciadores del sabor (también llamados saborizantes alimentarios)
E-900 en adelanteEdulcorantes, gases, recubrimientos y otros

¿Qué tipos de aditivos alimentarios hay?

Existen varias categorías de aditivos alimentarios, agrupadas, como hemos visto, según la función que cumplen: desde colorantes y conservantes hasta estabilizantes alimentarios, saborizantes alimentarios y edulcorantes. Estos son los tipos de aditivos alimentarios que puedes encontrar en las etiquetas:

TipoPara qué sirveEjemplos habituales
Colorantes alimentariosDan color al alimento o le devuelven el que pierde al elaborarse: los hay naturales y sintéticosCurcumina (E-100), carotenos (E-160a), caramelo (E-150)
Conservantes alimentariosFrenan bacterias, mohos y levaduras: alargan la vida útil y evitan riesgos microbiológicosÁcido sórbico (E-200), nitritos (E-249/E-250)
AntioxidantesEvitan que las grasas se oxiden y el alimento se ponga rancio o cambie de colorÁcido ascórbico (E-300, vitamina C), tocoferoles (E-306, vitamina E)
Estabilizantes alimentarios y emulgentesCuidan la textura: evitan que una salsa se corte o que los ingredientes se separenLecitinas (E-322), carragenanos (E-407)
Potenciadores del sabor (saborizantes alimentarios)Realzan el sabor sin aportar uno propio. Ojo: los aromas no son aditivos, son otra categoríaGlutamato monosódico (E-621)
Edulcorantes alimentariosAportan dulzor con pocas o ninguna caloría y sustituyen al azúcar: los hay sintéticos y naturalesAspartamo (E-951), sucralosa (E-955), esteviol (E-960)

¿Son seguros los aditivos alimentarios?

Los aditivos preocupan a una parte importante de los consumidores: según el Eurobarómetro de seguridad alimentaria de la EFSA (2022), inquietan al 36% de la población de la Unión Europea. Pero conviene distinguir la percepción de la evidencia.

Que un aditivo esté autorizado significa que ha superado una evaluación de seguridad, que tiene una Ingesta Diaria Admisible (IDA) -cantidad que puede consumirse al día sin riesgo apreciable- y que solo se permite en ciertos alimentos y dosis.

La EFSA no evalúa los aditivos una sola vez: mantiene un programa de reevaluación continua y revisa cada sustancia cuando aparece nueva evidencia científica. Por eso la lista de aditivos alimentarios permitidos en España cambia con el tiempo y, cuando alguno deja de considerarse seguro, se retira. Esto es lo que ocurrió en 2022 con el dióxido de titanio (E-171), que dejó de autorizarse en la UE en 2022 tras una reevaluación negativa de la EFSA.

Este control no es solo europeo. A escala internacional, el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) evalúa la inocuidad de cada sustancia, y la Comisión del Codex Alimentarius fija los niveles máximos de uso que sirven de referencia para las normativas nacionales. Es decir, un aditivo autorizado ha pasado varios filtros antes de llegar a tu carrito.

La clave no está en memorizar los números E, sino en moderar el consumo de ultraprocesados y apostar por una alimentación equilibrada, dando prioridad a alimentos con listas de ingredientes cortas, como una buena leche, unos batidos de proteínas sencillos o los básicos de la despensa.

Fuentes consultadas

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario o dietista-nutricionista. Si tienes alguna condición médica o dudas sobre tu alimentación, consulta con un profesional de la salud.

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